Cómo superar 3 cirugías de rodilla y seguir haciendo deportes

Cómo superar 3 cirugías de rodilla y seguir haciendo deportes

Cuando hace poco más de un año me enteré que debía operarme la rodilla derecha por segunda vez (además de una operación anterior en la rodilla izquierda) pensaba que no podía tener tan mala suerte. Apenas unos segundos después reaccioné y me dije “esto no es cuestión de suerte, fue por no entrenar adecuadamente para una carrera de 10km”. Sin embargo, conociendo mis antecedentes de lesiones, participé en dicha carrera. Así que todo fue como siempre, causa y efecto.

Ese fue el tiempo que tardé en darme cuenta que no valía la pena lamentarse por dicha situación sino que, por el contrario, debía prepararme adecuadamente mientras me daban fecha para la cirugía.

En serio Jorge, ¿tres cirugías de rodilla y sigues haciendo deportes?

Esa fue la primera pregunta que me hicieron algunas amistades cuando les comenté de mi situación. “¿Que necesidad tienes de seguir pasando por eso?”, “para ya hombre, que casi tienes 50 años”, “¿Acaso te pagan por hacer running, jugar futbol o darle a la raqueta de pádel?” De estas maneras y quizás de algunas más, intentaron hacerme ver que el cuerpo tiene sus límites, pero sinceramente puedo decir que a pesar de las lesiones, siento que mi cuerpo aún puede dar mucho de si, quizás ya no jugando fútbol ó corriendo “x” cantidad de kilómetros, pero seguramente nadando, montando una bici y ocasionalmente jugar una partida de pádel con los colegas.

Pero, ¿de qué estoy hecho? (El porqué de mis lesiones, jejeje)

Bueno, realmente estoy hecho de carne, hueso, ligamentos, tendones, músculos y articulaciones como todo el mundo, pero hubo un momento crucial en mi vida, que no solo afectó mi faceta deportiva, sino incluso personal y profesional, pero eso es tema para otra publicación… 🙂

A los 24 años sufrí mi primera lesión grave que fue una rotura parcial de ligamento colateral izquierdo mientras jugaba fútbol. Al ser una rotura parcial y si tomamos en cuenta que fue hace más de 20 años, el tratamiento fue inmovilizar la rodilla varios meses hasta que el ligamento soldara nuevamente y la posterior rehabilitación. Dos años después entrenando con mi equipo, caí mal en un salto y tuve rotura de ligamento cruzado anterior y un menisco roto. Naturalmente la solución era una artroscopia y una larga y dolorosa rehabilitación (9 meses dada la gravedad de la lesión). En ese lapso de tiempo perdí mucha tonicidad muscular que me costó recuperar.

No obstante, nunca pasó por mi mente dejar de hacer deportes, había dejado el fútbol a nivel semiprofesional, pero hacía senderismo, trekking, tenis, running sin parar. Y a los 30 años, otra lesión más, pero esta vez fue la rodilla derecha…

Si tuviera un circo, me crecerían los enanos…

Sin previo aviso, sin dolores previos ni molestias, haciendo running tuve una mala pisada y ¡crack! rotura de ligamento cruzado anterior en la rodilla derecha. Como dije al empezar el post, todo tiene una causa y un efecto: inconscientemente usaba de más la pierna derecha para proteger la pierna izquierda y esa sobrecarga me pasó factura. Dentro del infortunio que significa volver a pasar por un quirófano, tuve el apoyo y la asesoría de un gran traumatólogo a quien le estaré agradecido siempre (espero que el Dr. William Añez en Caracas lea este artículo). Gracias a su buena praxis y a su equipo de rehabilitación deportiva, tuve una recuperación rápida en apenas 3 meses, con excelentes resultados.

¿Por qué las cosas cambian? (16 años después…)

Que si! Seguía haciendo deporte! Si soy un hombre jóven!

He visto personas del doble de mi edad terminando maratones y yo no podía ser menos. Por supuesto ya solo jugaba fútbol con los amigos con poca frecuencia, entrenaba más en gimnasio, hacía alguna ruta de sendero ocasionalmente y practicaba running para liberar stress. Tenía varios años participando en carreras de 10Km, en alguna de 21Km, pero mi meta era terminar una maratón de 42Km y me estaba preparando para ello, pero nuevamente mi cuerpo dijo: “chacho, estate quieto”, expresión canaria para “por favor, mantén la calma y la compostura”.

Debo decir que mi gran temor es que en un momento dado, un traumatólogo me diga: “Jorge, debes dejar de hacer deportes” pero después de todo lo que he pasado, creo que esa frase todavía está en un futuro lejano…

Cómo superar 3 cirugías de rodilla y seguir haciendo deportes

Mientras estuve de reposo me vino un pensamiento: ¿Por qué no escribir sobre mi rehabilitación? Creo que mi experiencia puede servir de inspiración y ánimo para aquellos que hayan pasado o estén pasando por un proceso similar. Debo decir que me documenté con blogs relacionados con el tema, pero todo era muy teórico, dirigido más a personas con conocimientos técnicos y mi idea era escribir algo más narrativo y ameno.

Primera parada: Hospital San Juan de Dios de Tenerife.

Y llegó la fecha de la cirugía a finales de noviembre del año pasado. El tiempo de espera fue algo complicado por los dolores articulares y con una mala noticia: mi rodilla derecha estaba desarrollando artrosis por las lesiones previas y la sobrecarga. En este momento jugó un papel fundamental la Dra. Beatriz Domínguez, quien fue la encargada de mi cirugía. Gracias a sus buenos consejos y apoyo logré mantener mi buen estado de ánimo y la mentalidad positiva necesaria para superar este trance. También quiero agradecer al personal de enfermería y quirófano quienes me trataron amablemente y siempre con una sonrisa. Solo con ese detalle uno percibe que están contentos con su trabajo y que lo hacen con verdadera vocación.

Una vez que me dieron el alta, tuve un par de días de reposo, en los cuales solo podía realizar algunos ejercicios en la cama para evitar la atrofia muscular e inmediatamente empecé la primera parte de mi recuperación.

Segunda parada: Playa de Las Teresitas

Así es, ¡A la playa en enero! Menos mal que teníamos temperaturas superiores a los 25ºC en los primeros días del año y el mar estaba templado. Fue uno de los momentos en los cuales la frase “qué suerte vivir aquí” cobró más sentido. Por recomendaciones de la Dra. Domínguez, además de los ejercicios que realizaba en casa, también debía ir a la playa y caminar dentro del mar. Este es un ejercicio de resistencia con bajo impacto para las rodillas, pero que implican usar los músculos con mayor intensidad, sin tener que levantar peso. La verdad es que sentí bastante el ejercicio ya que al salir me sentía con más fuerza en las piernas.

Bueno también aproveché de coger un poquito de color y descansar, jejeje! El momento fue oportuno porque unos días después empezaba un curso de creación y desarrollo de páginas web que me ocupaba varias horas al día.

Tercera parada: Health Space Tenerife.

Después de casi 60 días de entrenamiento en casa y en la playa, empezaba la tercera etapa de mi recuperación. Después de un buen tiempo volví a sentir la energía de entrenar en un gimnasio gracias a Health Space, a quienes agradezco enormemente por el trato recibido. No es un espacio de entrenamiento tradicional, sino todo lo contrario. Por momentos sentí que era un neófito en temas de rehabilitación porque las rutinas no se parecían en nada a lo que había hecho en mis terapias anteriores y muchos de los equipos solo los había visto en vídeos.

Quiero mencionar en particular a Isaac Rojas, uno de los mejores entrenadores personales de Europa, quien tuvo la dedicación de guiarme en estas rutinas desconocidas para mi. La verdad que entre la baja forma física que tenía en aquel momento y mis 46 años, debo reconocer que en un par de ocasiones tuve que parar el ritmo, jejeje!

Durante los días que estuve entrenando allí, veía como mi rodilla respondía a todas las exigencias de cada rutina y más feliz me sentía de haber caído en tan buenas manos. Además es un tío motivador, al igual que los demás entrenadores del centro. Había un ambiente positivo y de camaradería entre las personas que entrenaban conmigo a esas horas.

Cuarta y última parada: Entrenamiento de por vida

Siguiendo las recomendaciones de la Dra. Domínguez e Isaac Rojas, debo mantener el entrenamiento para el tren inferior, ya que debido a la artrosis que me detectaron previo a la cirugía, debo mantener las musculatura fuerte para evitar que las rodillas lleven todo el peso de mi cuerpo. Demás está decir que también debo mantenerme en un peso ideal, lo cual incluye una alimentación balanceada, minimizando el consumo de carbohidratos.

Después de culminar mi paso por Health Space empecé a entrenar en un gimnasio, dedicando 90 minutos cada tres dias por semana como mínimo, para mantener el tono muscular. Ya me he comprado las gafas para hacer piscina y dentro de poco compraré una bicicleta para dar vueltas por la isla.

Si no puedes correr, coge una bicicleta

Espero que este relato corto de mi experiencia les anime un poco si van a atravesar un proceso similar o en están en fase de recuperación. Les puedo asegurar que el secreto está en nuestra mente. Es muy dificil superar esto sin tener una mentalidad positiva y en eso creo que tengo un Master. Si me siguen por redes sociales, seguramente compartiré imágenes de mi nueva rutina de vida.

En último caso, con el paso del tiempo y cuando las rodillas ya no me respondan, pues empezaré a practicar deportes extremos como Ultimate Dominó o Ajedrez Fighting, jajaja!!!

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